Querida Amalia:
Hoy estoy casi vencido, la verdad ya casi no me quedan fuerzas para seguir aguantando a esta podrida ciudad que día a día me atrapa más.
Sabes, estas ultimas semanas han sido las peores que he tenido, la academia que me pone todos los cursos encima, los amigos que ya no son los mismos y la soledad que en los momentos que suelo meditar acapara toda mi cabeza.
Ayer regresando de estudiar, pasé por ese jardín que solías admirar los domingos por la tarde y recordé aquellos momentos en que nos la pasábamos jugando a las escondidas entre las margaritas y los girasoles que combinaban con tus mejillas de tulipán.
Se que donde quieras que estés, te encuentras bien, pero sabes, te extraño mucho, creo que desde que te fuiste hace un año el sol ya no sale para mi y la felicidad se olvidó que yo existo…quizás hasta yo me olvidé de vivir.
Te cuento que ahora me dedico a escribir poemas en mis tiempos libres o eso es lo que trato de hacer, aunque no me salen muy bien trato de mejorarlos hasta que sean perfectos…pero nunca son perfectos porque nada es perfecto ya, ni los árboles del huerto, ni las rosas que se secaron el día que te marchaste, ni nada que no tenga que ver contigo…la verdad es que todo es desdicha, todo es caos y confusión es esta fría habitación.
Todos los días me la paso echado en mi cama deambulando por cada rincón de mi cuarto oscuro, frío y desordenado; el tedio ronda pero que mas me da; me da igual todo, a veces estoy alegre y es dos veces por año cuando recuerdo que alguna vez estuviste aquí.
Si te quisieras volver encontrarías todo igual, hasta las palabras que siempre repito, esas que en esta carta aparecen a cada rato, sigo haciendo lo mismo de siempre para conservar tu recuerdo y creo que eso me ahoga mas, pero como te lo vuelvo a decir, ya que importa.
Sabes que hoy fui a comprar flores para enviártelas junto a esta carta, tulipanes rojos como los que te gustan, una caja de alfajores porque se que detestas el chocolate y el pequeño oso de peluche que te olvidaste en aquel sillón viejo de la salita de estar, todo esto te lo enviaré en donde quieras que estés.
Me despido con tanta nostalgia y desazón, quiero que recuerdes que nunca te voy a olvidar y que si aun estoy vivo es por tu recuerdo.
Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas, inevitablemente, a las almas sensibles.
EDGAR ALLAN POE
miércoles, 23 de septiembre de 2009
A Amalia (2)
Querida Amalia:
El tiempo sigue pasando delante de mis ojos como hojas secas en una tarde de otoño, se va y sin darme cuenta ya han quedado atrás dos años desde tu partida, no se cuantas veces te vi reflejada en otras personas que talvez me recordaron a ti.
A veces me pregunto en donde estarás, en que lugares, entre que tipo de gente y me pongo a pensar en que la vida es indiferente a cada uno de nosotros, nos envuelve en su rutina y el resultado somos tu a mas de mil millas lejos de mi y yo aquí extrañándote y devorando recuerdos y frases nunca dichas.
Mi fortaleza se ha puesto en juego ahora que no estas, creo que puedo soportar cualquier cosa como que el viento ya no sople a mi favor o que las horas pasen mas lentas mientras la lluvia golpea mi tejado, pero me duele tu ausencia, me duele pensar que talvez nunca volverás y lo que mas me duele de todo es que mientras estabas a mi lado, jamás te dije cuanto te quise. Siempre tuve miedo de despertar un día y ver que todos mis sueños y todo lo que había planeado junto a ti ya no esté, como prediciendo ese día llegó y tuve miedo y me entró la melancolía, y hasta hoy no logro entender que pasó, como fue que todo sucedió.
Sabes, ahora que no estas, cada vez que camino por la ciudad, siento que las calles son mas grandes, siento que el viento es mas frío y me cuesta respirar. Hoy no pude mas con este sentimiento que me ahoga, quise desaparecer pero que milagro este que impidió mi muerte, las cosas han empeorado desde que te fuiste ya que el poco optimismo que me quedaba se fue junto a ti. Hay momentos en que no puedo estar en un mismo lugar, no me puedo mantener tranquilo porque vuelve tu recuerdo y me entran sentimientos de tristeza, me escapo de todo y voy al río a pensar, así cada uno de mis días pasan al igual que mis reiterados intentos por dejar todo atrás.
Querida Amalia, recuerda que siempre estaré aquí esperándote y sobreviviendo con la poca esperanza que me queda, entre las raíces de aquel árbol que aun sus hojas conserva, aquí estaré arrastrado por cualquier brisa, aquí estaré…
El tiempo sigue pasando delante de mis ojos como hojas secas en una tarde de otoño, se va y sin darme cuenta ya han quedado atrás dos años desde tu partida, no se cuantas veces te vi reflejada en otras personas que talvez me recordaron a ti.
A veces me pregunto en donde estarás, en que lugares, entre que tipo de gente y me pongo a pensar en que la vida es indiferente a cada uno de nosotros, nos envuelve en su rutina y el resultado somos tu a mas de mil millas lejos de mi y yo aquí extrañándote y devorando recuerdos y frases nunca dichas.
Mi fortaleza se ha puesto en juego ahora que no estas, creo que puedo soportar cualquier cosa como que el viento ya no sople a mi favor o que las horas pasen mas lentas mientras la lluvia golpea mi tejado, pero me duele tu ausencia, me duele pensar que talvez nunca volverás y lo que mas me duele de todo es que mientras estabas a mi lado, jamás te dije cuanto te quise. Siempre tuve miedo de despertar un día y ver que todos mis sueños y todo lo que había planeado junto a ti ya no esté, como prediciendo ese día llegó y tuve miedo y me entró la melancolía, y hasta hoy no logro entender que pasó, como fue que todo sucedió.
Sabes, ahora que no estas, cada vez que camino por la ciudad, siento que las calles son mas grandes, siento que el viento es mas frío y me cuesta respirar. Hoy no pude mas con este sentimiento que me ahoga, quise desaparecer pero que milagro este que impidió mi muerte, las cosas han empeorado desde que te fuiste ya que el poco optimismo que me quedaba se fue junto a ti. Hay momentos en que no puedo estar en un mismo lugar, no me puedo mantener tranquilo porque vuelve tu recuerdo y me entran sentimientos de tristeza, me escapo de todo y voy al río a pensar, así cada uno de mis días pasan al igual que mis reiterados intentos por dejar todo atrás.
Querida Amalia, recuerda que siempre estaré aquí esperándote y sobreviviendo con la poca esperanza que me queda, entre las raíces de aquel árbol que aun sus hojas conserva, aquí estaré arrastrado por cualquier brisa, aquí estaré…
A Amalia (1)
Querida Amalia:
Me cuesta tanto escribirte esta carta, mas que por la poca imaginación que me queda, me duele porque no estas y es mas difícil pensar, es mas difícil mantenerme concentrado en algo sin que tu recuerdo pase por mi mente y me regrese a la nostalgia de donde día a día trato de escapar.
Hay días en que el reloj gira al revés y me la paso en mi cuarto contemplando tus fotografías que como cuadros impresionistas deleitan mis ojos enrojecidos; algunas veces, cuando trato de buscar explicación a tu ausencia, siento que estas cerca y puedo percibir tu aroma, pero me doy cuenta que no estas y es en esos momentos en que caigo, abrazo mi almohada y me pongo a llorar.
Ya la escuela no jala mas, en clases no puedo mantenerme lúcido si cada minuto, cada instante que volteo veo tu asiento vacío; desde que te fuiste, todas las cosas perdieron su sentido, su magia y la verdad, ya no soy el mismo de antes, me volví invisible a los demás, mas sensible talvez, a veces creo que mi humor depende de la lluvia porque es en esos días lluviosos en que ensayo a ser mas fuerte y olvidar lo que fui.
A veces, tiendo a reír por nada pero después me doy cuenta que mis mejillas están manchadas de lágrimas amargas, reniego de todo: del tiempo, de esta maldita ciudad y de los meses que pasan de largo y tu no estas, mis pensamientos van jugueteando y seduciendo tu recuerdo, soñando a veces que estas aun esperándome bajo aquél árbol cerca al lago y que en cualquier instante tu voz besaría mis oídos llamándome pero solo escucho el suspirar del viento y el crudo réquiem de la soledad.
No me culpes si no dejo de pensarte, si de mes en mes la fiel esperanza regresa para mantenerme vivo, y así pasaran muchos días, semanas, meses o años, no importa, porque yo estaré esperándote, algunos días bajo el árbol de aquel lago, otros sentado en la estación del tren, pero no me cansaré, tu ya me conoces y conoces a este corazón que no se rinde a pesar que esté a medio latir y las fuerzas no le alcancen.
A la distancia me despido de ti, sabes, aun así siento tu tristeza, te quiero y prometo quererte hasta el final de los años que nos tocan vivir.
Me cuesta tanto escribirte esta carta, mas que por la poca imaginación que me queda, me duele porque no estas y es mas difícil pensar, es mas difícil mantenerme concentrado en algo sin que tu recuerdo pase por mi mente y me regrese a la nostalgia de donde día a día trato de escapar.
Hay días en que el reloj gira al revés y me la paso en mi cuarto contemplando tus fotografías que como cuadros impresionistas deleitan mis ojos enrojecidos; algunas veces, cuando trato de buscar explicación a tu ausencia, siento que estas cerca y puedo percibir tu aroma, pero me doy cuenta que no estas y es en esos momentos en que caigo, abrazo mi almohada y me pongo a llorar.
Ya la escuela no jala mas, en clases no puedo mantenerme lúcido si cada minuto, cada instante que volteo veo tu asiento vacío; desde que te fuiste, todas las cosas perdieron su sentido, su magia y la verdad, ya no soy el mismo de antes, me volví invisible a los demás, mas sensible talvez, a veces creo que mi humor depende de la lluvia porque es en esos días lluviosos en que ensayo a ser mas fuerte y olvidar lo que fui.
A veces, tiendo a reír por nada pero después me doy cuenta que mis mejillas están manchadas de lágrimas amargas, reniego de todo: del tiempo, de esta maldita ciudad y de los meses que pasan de largo y tu no estas, mis pensamientos van jugueteando y seduciendo tu recuerdo, soñando a veces que estas aun esperándome bajo aquél árbol cerca al lago y que en cualquier instante tu voz besaría mis oídos llamándome pero solo escucho el suspirar del viento y el crudo réquiem de la soledad.
No me culpes si no dejo de pensarte, si de mes en mes la fiel esperanza regresa para mantenerme vivo, y así pasaran muchos días, semanas, meses o años, no importa, porque yo estaré esperándote, algunos días bajo el árbol de aquel lago, otros sentado en la estación del tren, pero no me cansaré, tu ya me conoces y conoces a este corazón que no se rinde a pesar que esté a medio latir y las fuerzas no le alcancen.
A la distancia me despido de ti, sabes, aun así siento tu tristeza, te quiero y prometo quererte hasta el final de los años que nos tocan vivir.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Cu4tro
1:Hoy llovió en la ciudad
la verdad aqui esta todo igual,
hoy pude salir y comprobar que el frío
aun sigue en este lugar.
2:Los charcos grises
reflejaban mi alma entumecida,
es mi mente que no entiende
los conceptos de la muerte.
3:No comprendo como
es que se me vienen todos estos sentimientos de golpe
es el clima que influye sobre mi este día.
4:Me refugiaré en el tiempo.
la verdad aqui esta todo igual,
hoy pude salir y comprobar que el frío
aun sigue en este lugar.
2:Los charcos grises
reflejaban mi alma entumecida,
es mi mente que no entiende
los conceptos de la muerte.
3:No comprendo como
es que se me vienen todos estos sentimientos de golpe
es el clima que influye sobre mi este día.
4:Me refugiaré en el tiempo.
sábado, 22 de agosto de 2009
A media noche
Y el reloj marcó la media noche en este ambiente de fría bruma. Aquella calle que interceptaba con la plaza central ya había quedado vacía.
De la niebla se desprenden algunos noctámbulos y parroquianos del lugar, envueltos en un aura fúnebre con sus pasos tambaleantes como poseídos por algún espíritu maligno, desdeñando funestos olores por las sendas maltrechas llenas de basura y porquerías que ya hace mucho quedaron olvidaos en el suelo.
La luna llena se esconde entre espectros cabalgantes de sombras, que con sus estruendos anuncian la llegada del acido aguacero, del llanto del cielo, que se que en pocos segundo va a infectar toda la ciudad entera.
Ya las calles están húmedas, reflejan la luz de los faros y reflejan mi silueta empapada de dolor. Aquí ya no hay nadie, aquí simplemente los fantasmas vagan a mi alrededor, aquí solo estoy yo.
La gente...ja! ratas inmundas que se esconden en sus madrigueras, miran como la lluvia se desliza por sus ventanas, mientras mi alma se pacta con el espacio, con la soledad y el frío, con Ángeles que ya no pueden volar.
En el tenue concierto que transmite el suelo y las gotas de agua, se despinta el matiz de lo real, derramando la esencia de la vida en el abismo de sombras y almas destrozadas por la rutina que aniquilan recuerdos y sueños que no volverán mas.
De la niebla se desprenden algunos noctámbulos y parroquianos del lugar, envueltos en un aura fúnebre con sus pasos tambaleantes como poseídos por algún espíritu maligno, desdeñando funestos olores por las sendas maltrechas llenas de basura y porquerías que ya hace mucho quedaron olvidaos en el suelo.
La luna llena se esconde entre espectros cabalgantes de sombras, que con sus estruendos anuncian la llegada del acido aguacero, del llanto del cielo, que se que en pocos segundo va a infectar toda la ciudad entera.
Ya las calles están húmedas, reflejan la luz de los faros y reflejan mi silueta empapada de dolor. Aquí ya no hay nadie, aquí simplemente los fantasmas vagan a mi alrededor, aquí solo estoy yo.
La gente...ja! ratas inmundas que se esconden en sus madrigueras, miran como la lluvia se desliza por sus ventanas, mientras mi alma se pacta con el espacio, con la soledad y el frío, con Ángeles que ya no pueden volar.
En el tenue concierto que transmite el suelo y las gotas de agua, se despinta el matiz de lo real, derramando la esencia de la vida en el abismo de sombras y almas destrozadas por la rutina que aniquilan recuerdos y sueños que no volverán mas.
miércoles, 19 de agosto de 2009
No pude mas
En medio de esta ciudad de muertes
me cubro cada día con tu recuerdo,
suelo desfallecer cansado cuando las cosas no van bien
y tu, quien sabe donde
quizás en mi mente, quizás lejos de todo.
Las cosas que suelen ser normales
me persiguen disfrazadas de recuerdos,
hoy el cielo no es mas que cúmulos de nubes grises
y yo, tan solo me resigno a ser parte de ello.
Imagino diariamente tu sonrisa
reflejada en los dibujos hechos por la lluvia,
luego te siento cerca y es mas difícil sacarte de mi.
Anduve por las calles esta mañana
tratando de olvidarte y sacarte de todo
pero las paredes conocen tu nombre y me preguntan por ti
no puedo mas…
Nada se compara a ti, nada
ni el rocío de las flores igualan tu frescura,
es en estos días en que puedo darme cuenta
cuanto influye el clima en mi
y te espero sentado en el muelle
y siento tu calor cubrir mi espalda
pero no vuelve tu silueta a alterar mi respiración.
Ayer te recordé por ultima vez...eso será todo.
me cubro cada día con tu recuerdo,
suelo desfallecer cansado cuando las cosas no van bien
y tu, quien sabe donde
quizás en mi mente, quizás lejos de todo.
Las cosas que suelen ser normales
me persiguen disfrazadas de recuerdos,
hoy el cielo no es mas que cúmulos de nubes grises
y yo, tan solo me resigno a ser parte de ello.
Imagino diariamente tu sonrisa
reflejada en los dibujos hechos por la lluvia,
luego te siento cerca y es mas difícil sacarte de mi.
Anduve por las calles esta mañana
tratando de olvidarte y sacarte de todo
pero las paredes conocen tu nombre y me preguntan por ti
no puedo mas…
Nada se compara a ti, nada
ni el rocío de las flores igualan tu frescura,
es en estos días en que puedo darme cuenta
cuanto influye el clima en mi
y te espero sentado en el muelle
y siento tu calor cubrir mi espalda
pero no vuelve tu silueta a alterar mi respiración.
Ayer te recordé por ultima vez...eso será todo.
viernes, 14 de agosto de 2009
Pienso en ti
Cada mañana
mi día empieza porque estas en mi mente
suelo caminar por horas
buscando tu mirada en las luces de esta ciudad.
Imagino tu rostro y todo es mejor
las calles, el cielo gris,
hasta la soledad se hace buena compañera,
porque deja de ser amarga
porque puedo pensar en ti.
Nada es mas bueno
que tenerte en todas las cosas de la vida,
no lo en tiendo
tan solo se que te quiero.
Después de todo
seremos solo amigos
con eso me basta
tan solo con tener tu sonrisa para mi.
Yo te querré siempre
cada semana que por las tardes te tenga a mi lado
pensaré en ti mientras mire al cielo
así me quedaré.
mi día empieza porque estas en mi mente
suelo caminar por horas
buscando tu mirada en las luces de esta ciudad.
Imagino tu rostro y todo es mejor
las calles, el cielo gris,
hasta la soledad se hace buena compañera,
porque deja de ser amarga
porque puedo pensar en ti.
Nada es mas bueno
que tenerte en todas las cosas de la vida,
no lo en tiendo
tan solo se que te quiero.
Después de todo
seremos solo amigos
con eso me basta
tan solo con tener tu sonrisa para mi.
Yo te querré siempre
cada semana que por las tardes te tenga a mi lado
pensaré en ti mientras mire al cielo
así me quedaré.
lunes, 10 de agosto de 2009
Simplemente
Lentamente el silencio ambiguo nos dejó de lado
yo era tan solo un libro de teorías
tú, fresca mañana de primavera,
pasábamos el rato hablando aun sin conocernos,
todo era ajeno a nosotros
tus ojos, mis manos, nuestras voces silenciosas.
Decidimos estar una tarde
a lo lejos y con las miradas fijas a cada palabra,
después, no sé… solo pasó
con cada línea descubría mas tu mundo salvaje y despreocupado
utópico mundo que me atrapó,
caí a tus pies princesa.
No fui el mismo después de eso
aprendí a sentirte aun estando a kilómetros de distancia,
oí tu risa una noche, descubrí tu cálido mirar
después de eso la nada.
No digo mas
quizás las palabras no me sobren
todas esas palabras que dibujaron tu rostro
y tu dulce palpitar.
No sé si mañana estaremos aquí
tan solo quiero sentirte cerca
aunque seas solo un sueño
y yo no esté junto a ti.
yo era tan solo un libro de teorías
tú, fresca mañana de primavera,
pasábamos el rato hablando aun sin conocernos,
todo era ajeno a nosotros
tus ojos, mis manos, nuestras voces silenciosas.
Decidimos estar una tarde
a lo lejos y con las miradas fijas a cada palabra,
después, no sé… solo pasó
con cada línea descubría mas tu mundo salvaje y despreocupado
utópico mundo que me atrapó,
caí a tus pies princesa.
No fui el mismo después de eso
aprendí a sentirte aun estando a kilómetros de distancia,
oí tu risa una noche, descubrí tu cálido mirar
después de eso la nada.
No digo mas
quizás las palabras no me sobren
todas esas palabras que dibujaron tu rostro
y tu dulce palpitar.
No sé si mañana estaremos aquí
tan solo quiero sentirte cerca
aunque seas solo un sueño
y yo no esté junto a ti.
sábado, 8 de agosto de 2009
Efímero tiempo de ilusiones(alegoría a tu ausencia)
Kyrie
Aun flores da la primavera
Aun en este invierno frío
Tu sonrisa dormida es calida,
Hoy no pude mas con este amor
Hoy, tan solo caí.
Es acaso tu mirada tierna,
Es acaso el lóbrego cielo gris
Quien sabe, tan solo se que tu estas aquí.
La calle malgastada soporta el peso de tu belleza
Lamentándose amargamente en lugares oscuros
¿Acaso mi corazón podrá soportar no tenerte?
No lo se…
Lejos ya de ti
La nostalgia despierta y me hace daño
Sutil nostalgia que me devolvió la vida cuando tu llegaste aquí.
Y este día será solo recuerdo
Mañana te iras y quizás tu aroma quedará en el viento
Nunca te olvidaré.
Aun flores da la primavera
Aun en este invierno frío
Tu sonrisa dormida es calida,
Hoy no pude mas con este amor
Hoy, tan solo caí.
Es acaso tu mirada tierna,
Es acaso el lóbrego cielo gris
Quien sabe, tan solo se que tu estas aquí.
La calle malgastada soporta el peso de tu belleza
Lamentándose amargamente en lugares oscuros
¿Acaso mi corazón podrá soportar no tenerte?
No lo se…
Lejos ya de ti
La nostalgia despierta y me hace daño
Sutil nostalgia que me devolvió la vida cuando tu llegaste aquí.
Y este día será solo recuerdo
Mañana te iras y quizás tu aroma quedará en el viento
Nunca te olvidaré.
viernes, 31 de julio de 2009
Consumación
La niña corrió desesperada por la senda que se tornaba aun mas larga
en el intento de huir mientras que tras el matorral que resguardaba todo lo extraño,
la bestia famélica asechaba sus pasos.
El cielo se tornaba mas lóbrego con el pasar del tiempo
junto al miedo reflejado en el inocente rostro de la muchacha que ya su destino presentía…
No pasó mas,
tan solo un grito a lo lejos,
tan solo la sangre bañando el verde pasto del camino,
camino que se deleitaba con el flujo que corría por las heridas
y con el crujir de los pequeños huesos de su presa.
En el suelo yacía su pequeño cuerpo
Y a un lado la pequeña caperuza roja que cubría su cabeza
Mimetizada en los charcos color carmesí.
Nadie la pudo salvar, nadie la oyó esta vez…
en el intento de huir mientras que tras el matorral que resguardaba todo lo extraño,
la bestia famélica asechaba sus pasos.
El cielo se tornaba mas lóbrego con el pasar del tiempo
junto al miedo reflejado en el inocente rostro de la muchacha que ya su destino presentía…
No pasó mas,
tan solo un grito a lo lejos,
tan solo la sangre bañando el verde pasto del camino,
camino que se deleitaba con el flujo que corría por las heridas
y con el crujir de los pequeños huesos de su presa.
En el suelo yacía su pequeño cuerpo
Y a un lado la pequeña caperuza roja que cubría su cabeza
Mimetizada en los charcos color carmesí.
Nadie la pudo salvar, nadie la oyó esta vez…
domingo, 19 de julio de 2009
El Grito. (historias para olvidar)
Tras la bruma de aquella noche, apenas se podía observar en las calles el transmutar de las almas y en la oscuridad escuchar el clamor de aquellos que ya habían perdido toda esperanza.
En la acera del frente un sujeto caminaba raudamente por un sendero algo opaco, como huyendo de algún espíritu maligno, con la mirada perdida y una palidez en su rostro poco habitual en las personas. Sus paso tambaleantes eran aun extraños para mi, no parecía estar con unas copas de mas, mas bien como si fuera que sus piernas hubieran estado atadas a algo varios días, pero que mas da, aquí afuera todo es extraño, afuera el frío no solo esta solo en las cosas y en el aire, sino también en las personas.
Después de un largo rato de silencio escuchè un grito aterrado en el callejón en donde colocaba la basura todas las noches. Me llamó la atención, la verdad no se que me impulsó a querer saber que era y sin pensarlo dos veces ya estaba allí.
El bote estaba revuelto, como si alguien hubiera estado buscando algo en ese lugar, no pude comprender que es lo que era, no podía ser un gato, los gatos no tienen tanta fuerza para hacer todo ese laberinto, amenos que hubiera sido un gran gato, talvez algo así como un tigre…pero…no hay tigres en la ciudad y esta no es temporada de circos como para que un felino de esos se haya escapado y haya decidido venir a mi vecindario a darse un banquete con las sobras de comida en la basura y los ratones que allí habitan.
Sentí un gran escalofrío, como una pequeña descarga eléctrica cuando prendí mi linterna y me vi parado en medio de un charco de sangre.
Era aterrador, alumbré a mi alrededor y el lugar parecía un matadero, manchas de sangre por todos lados, no se si de animales o talvez humanas, pero por el grito aterrorizado que oí ya podía suponer de que o de quien era todo ese fluido.
Mi mente se puso en blanco por un momento pero raudamente de me vinieron a la mente muchas ideas, el miedo había erizado mi piel y mi imaginación ya hace mucho que se había disparado. Sabía que cualquier cosa podía pasar si yo aun seguía en ese lugar, una de ellas que me pase lo que le paso a lo que sea que gritó y otra que me echen la culpa a mi de lo que aquí haya ocurrido, ese grito frío no solo lo escuché yo, sino también todos los vecinos y sabia que al igual que yo, en cualquier momento la curiosidad les iba a entrar por los poros y de inmediato iban a correr hacia acá para ver que sucedió, pero era de madrugada y la gente ya esta dormida a estas horas, y así les haya llamado la atención se demorarían mucho en levantarse y ponerse sus batas y sus pantuflas y coger su linterna, y venir hasta aquí y tenia que dejar de imaginar cosas y salir de ese lugar. Pero vi que mis zapatos estaban empapados de sangre y sabía que si corría mis huellas me delatarían ¡Maldición! Porque tuve que quedarme despierto esa noche.
Dicen que algunas veces nos levantamos con e pie izquierdo y todo nos va mal por el resto del día, pero no recuerdo con cual de los dos lo había hecho aquella vez, en si la mientras pensaba como hacer para salir sin levantar sospechas mi mirada se detuvo en la parte mas oscura del callejón ya que algo ahí se había movido.
Alumbre con mi linterna aquel rincón y grande fue la sorpresa que me gané cuando pude observar a primera vista la silueta de un hombre y en sus manos portaba un hacha ensangrentada.
El miedo me invadió otra vez, y otra vez no pude moverme, era un tipo algo flacucho y un poco pálido, se me hizo familiar algo en el cuando se acercó hacia mi, caminaba algo raro, como si sus piernas hubieran estado suj… espera… un momento, era aquel tipo que había pasado corriendo por la acera de enfrente antes de que oyera el grito en este callejón.
Al fin había descubierto quien estaba en este lugar pero aun no de quien era aquel terrorífico grito, el hombre este no decía nada, tan solo me analizaba con sus grandes ojos fijos y con el hacha en sus manos, las mismas ideas que me invadieron se alborotaron al ver que ninguno de los dos movíamos ni un solo músculo, no sabía si arrancar motores e irme corriendo o espera a que me llegue el final, por un momento pensé que era a mi a quien buscaba para cercenarme la cabeza…pero que yo recuerde nunca había visto a ese tipo y ¿Por qué lo haría? Yo nunca hice mal a nadie o algo tan grave para que alguien intente matarme.
De todos modos el estaba parado a unos metros de mi con el arma y yo con miedo y el que no se movía y èl que soltó todo y cayó arrodillado en el piso… ¿se cayó arrodillado en el piso? Así es el tipo se había encogido totalmente. Me entraron muchas dudas ¿Qué hacía este hombre en mi callejón con un hacha? ¿Por qué el hacha tenía sangre? ¿De veras habría cercenado a alguien? Lo miré como se lamentaba y cuando levantó su rostro pude reconocerlo, o eso era lo que me parecía, supongo que los recuerdos aquella vez me sirvieron de algo, recordé que a Mr. Hacha (asi lo llamo porque nunca supe su nombre) lo había visto unas cuantas veces, el vivía en el vecindario de la calle de atrás junto a su perro e increíblemente con unas vacas a las cuales cuidaba desde ya hace muchos años, la gente creía que estaba loco por eso y muchas veces llamaron al alcalde por el problema de sus animales, pero este no pudo hacer nada para desalojarlo…ja …vacas en la ciudad, que irónico suena eso.
Le pregunté que hacia solo en ese lugar (ya no tenia miedo, por alguna razón extraña recuperé la tranquilidad), el no me respondió, tan solo murmuró algo así como: “lo maté”. La piel de nuevo se me puso como de gallina y me dije “estoy con un asesino” (T_T). Pero ¿Qué había matado o a quien? Le hice esa pregunta y me dijo: “A mi mejor amigo”. Se me hizo un nudo en la garganta y quedé frío. ¿Por qué lo hizo?- le volví a preguntar- “No había otra opción estaba enfermo…poseído por el demonio”-me contestó. Me dio mucho que pensar que aquel tipo pudo haber matado a alguien, la verdad no percibía ni el mas mínimo peligro estar a su lado- “Había acabado con una de mis vacas, yo vi mientras se la devoraba, al ver que lo había descubierto saltó sobre mi e intento primero persuadirme, lo noté porque el nunca me había atacado, pero luego sus vi que sus ojos no eran normales, se podía ver la maldad en ellos y saltó sobre mi, pero yo agarré un palo y le di un golpe, el escapó por la valla y dio a parar acá, decidí que tenía que eliminarlo antes que ataque a alguien mas, cogí mi hacha y lo seguí, cuando lo acorralé, se abalanzó sobre mi y me mordió el brazo izquierdo, pegué un gran grito y con el hacha en la otra mano le hice una gran herida en la espalda, me soltó pero aun tenía fuerzas para dar otros saltos, así que le metí un hachazo en el cuello, y luego en el vientre y por ultimo lo desmembré por completo”.
-Me quedé estupefacto con su relato, y le pregunté: ¿y la policía?- no importa, ya lo hice y no hay marcha atrás, el me atacó y yo me defendí, además, no te meten a la cárcel por matar a un perro…”
En la acera del frente un sujeto caminaba raudamente por un sendero algo opaco, como huyendo de algún espíritu maligno, con la mirada perdida y una palidez en su rostro poco habitual en las personas. Sus paso tambaleantes eran aun extraños para mi, no parecía estar con unas copas de mas, mas bien como si fuera que sus piernas hubieran estado atadas a algo varios días, pero que mas da, aquí afuera todo es extraño, afuera el frío no solo esta solo en las cosas y en el aire, sino también en las personas.
Después de un largo rato de silencio escuchè un grito aterrado en el callejón en donde colocaba la basura todas las noches. Me llamó la atención, la verdad no se que me impulsó a querer saber que era y sin pensarlo dos veces ya estaba allí.
El bote estaba revuelto, como si alguien hubiera estado buscando algo en ese lugar, no pude comprender que es lo que era, no podía ser un gato, los gatos no tienen tanta fuerza para hacer todo ese laberinto, amenos que hubiera sido un gran gato, talvez algo así como un tigre…pero…no hay tigres en la ciudad y esta no es temporada de circos como para que un felino de esos se haya escapado y haya decidido venir a mi vecindario a darse un banquete con las sobras de comida en la basura y los ratones que allí habitan.
Sentí un gran escalofrío, como una pequeña descarga eléctrica cuando prendí mi linterna y me vi parado en medio de un charco de sangre.
Era aterrador, alumbré a mi alrededor y el lugar parecía un matadero, manchas de sangre por todos lados, no se si de animales o talvez humanas, pero por el grito aterrorizado que oí ya podía suponer de que o de quien era todo ese fluido.
Mi mente se puso en blanco por un momento pero raudamente de me vinieron a la mente muchas ideas, el miedo había erizado mi piel y mi imaginación ya hace mucho que se había disparado. Sabía que cualquier cosa podía pasar si yo aun seguía en ese lugar, una de ellas que me pase lo que le paso a lo que sea que gritó y otra que me echen la culpa a mi de lo que aquí haya ocurrido, ese grito frío no solo lo escuché yo, sino también todos los vecinos y sabia que al igual que yo, en cualquier momento la curiosidad les iba a entrar por los poros y de inmediato iban a correr hacia acá para ver que sucedió, pero era de madrugada y la gente ya esta dormida a estas horas, y así les haya llamado la atención se demorarían mucho en levantarse y ponerse sus batas y sus pantuflas y coger su linterna, y venir hasta aquí y tenia que dejar de imaginar cosas y salir de ese lugar. Pero vi que mis zapatos estaban empapados de sangre y sabía que si corría mis huellas me delatarían ¡Maldición! Porque tuve que quedarme despierto esa noche.
Dicen que algunas veces nos levantamos con e pie izquierdo y todo nos va mal por el resto del día, pero no recuerdo con cual de los dos lo había hecho aquella vez, en si la mientras pensaba como hacer para salir sin levantar sospechas mi mirada se detuvo en la parte mas oscura del callejón ya que algo ahí se había movido.
Alumbre con mi linterna aquel rincón y grande fue la sorpresa que me gané cuando pude observar a primera vista la silueta de un hombre y en sus manos portaba un hacha ensangrentada.
El miedo me invadió otra vez, y otra vez no pude moverme, era un tipo algo flacucho y un poco pálido, se me hizo familiar algo en el cuando se acercó hacia mi, caminaba algo raro, como si sus piernas hubieran estado suj… espera… un momento, era aquel tipo que había pasado corriendo por la acera de enfrente antes de que oyera el grito en este callejón.
Al fin había descubierto quien estaba en este lugar pero aun no de quien era aquel terrorífico grito, el hombre este no decía nada, tan solo me analizaba con sus grandes ojos fijos y con el hacha en sus manos, las mismas ideas que me invadieron se alborotaron al ver que ninguno de los dos movíamos ni un solo músculo, no sabía si arrancar motores e irme corriendo o espera a que me llegue el final, por un momento pensé que era a mi a quien buscaba para cercenarme la cabeza…pero que yo recuerde nunca había visto a ese tipo y ¿Por qué lo haría? Yo nunca hice mal a nadie o algo tan grave para que alguien intente matarme.
De todos modos el estaba parado a unos metros de mi con el arma y yo con miedo y el que no se movía y èl que soltó todo y cayó arrodillado en el piso… ¿se cayó arrodillado en el piso? Así es el tipo se había encogido totalmente. Me entraron muchas dudas ¿Qué hacía este hombre en mi callejón con un hacha? ¿Por qué el hacha tenía sangre? ¿De veras habría cercenado a alguien? Lo miré como se lamentaba y cuando levantó su rostro pude reconocerlo, o eso era lo que me parecía, supongo que los recuerdos aquella vez me sirvieron de algo, recordé que a Mr. Hacha (asi lo llamo porque nunca supe su nombre) lo había visto unas cuantas veces, el vivía en el vecindario de la calle de atrás junto a su perro e increíblemente con unas vacas a las cuales cuidaba desde ya hace muchos años, la gente creía que estaba loco por eso y muchas veces llamaron al alcalde por el problema de sus animales, pero este no pudo hacer nada para desalojarlo…ja …vacas en la ciudad, que irónico suena eso.
Le pregunté que hacia solo en ese lugar (ya no tenia miedo, por alguna razón extraña recuperé la tranquilidad), el no me respondió, tan solo murmuró algo así como: “lo maté”. La piel de nuevo se me puso como de gallina y me dije “estoy con un asesino” (T_T). Pero ¿Qué había matado o a quien? Le hice esa pregunta y me dijo: “A mi mejor amigo”. Se me hizo un nudo en la garganta y quedé frío. ¿Por qué lo hizo?- le volví a preguntar- “No había otra opción estaba enfermo…poseído por el demonio”-me contestó. Me dio mucho que pensar que aquel tipo pudo haber matado a alguien, la verdad no percibía ni el mas mínimo peligro estar a su lado- “Había acabado con una de mis vacas, yo vi mientras se la devoraba, al ver que lo había descubierto saltó sobre mi e intento primero persuadirme, lo noté porque el nunca me había atacado, pero luego sus vi que sus ojos no eran normales, se podía ver la maldad en ellos y saltó sobre mi, pero yo agarré un palo y le di un golpe, el escapó por la valla y dio a parar acá, decidí que tenía que eliminarlo antes que ataque a alguien mas, cogí mi hacha y lo seguí, cuando lo acorralé, se abalanzó sobre mi y me mordió el brazo izquierdo, pegué un gran grito y con el hacha en la otra mano le hice una gran herida en la espalda, me soltó pero aun tenía fuerzas para dar otros saltos, así que le metí un hachazo en el cuello, y luego en el vientre y por ultimo lo desmembré por completo”.
-Me quedé estupefacto con su relato, y le pregunté: ¿y la policía?- no importa, ya lo hice y no hay marcha atrás, el me atacó y yo me defendí, además, no te meten a la cárcel por matar a un perro…”
sábado, 11 de julio de 2009
Gracias por existir.
Son tan solo mis palabras
No se, frases mudas que se pierden en el viento.
Yo quise hablar
Decirle cuanto la quiero
Mas este maldito miedo desnuda a la cobardía
Y yo, me desvanezco ante su mirada.
Que destino este que me condena a quererla aun en silencio
Que pesar mas hondo cuando la tengo cerca y no puedo decir nada,
Hoy, tan solo tengo su sonrisa en mi mente
Fresca sonrisa que solo era para mi durante el otoño.
En Lima todo está gris,
El jirón de la Unión se ilumina y yo pienso en ella a cada instante,
Hoy no la vi,
Tampoco ayer ni ningún día en esta semana
Como poseído por su recuerdo la busco entre tanta gente
La quiero….si que la quiero.
Así se ira este tiempo
Yo en esta cuidad de muertes
Ella, Dios sabe entre que historias bohemias
La veré una vez mas…le diré que la amo.
No se, frases mudas que se pierden en el viento.
Yo quise hablar
Decirle cuanto la quiero
Mas este maldito miedo desnuda a la cobardía
Y yo, me desvanezco ante su mirada.
Que destino este que me condena a quererla aun en silencio
Que pesar mas hondo cuando la tengo cerca y no puedo decir nada,
Hoy, tan solo tengo su sonrisa en mi mente
Fresca sonrisa que solo era para mi durante el otoño.
En Lima todo está gris,
El jirón de la Unión se ilumina y yo pienso en ella a cada instante,
Hoy no la vi,
Tampoco ayer ni ningún día en esta semana
Como poseído por su recuerdo la busco entre tanta gente
La quiero….si que la quiero.
Así se ira este tiempo
Yo en esta cuidad de muertes
Ella, Dios sabe entre que historias bohemias
La veré una vez mas…le diré que la amo.
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